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Una tendencia global parece estarse produciendo: vías especiales para evitar que personas que caminan usando su teléfonos produzcan accidentes

En el 2014, diversas ciudades chinas empezaron a habilitar vías especiales para personas que van utilizando su celular en las calles, es decir, vías lentas. Proyectos similares se han terminado en Washington D. C., y en Antwerp, Bélgica, en el 2015 se habilitó un carril similar:

Estas medidas han sido realizadas en calles especialmente transitadas, donde las personas que caminan distraídas pueden llegar a ser un problema o simplemente afectan a quienes caminan viendo el espacio que los rodea. 

Sin embargo, este carril presenta un problema básico y es, ¿cómo estos individuos que van ensimismados en sus celulares --y suelen estamparse contra postes y demás-- lograrán quedarse dentro de los límites de su carril? En Washington se ha notado que muchos usuarios simplemente lo ignoran; y es que esto es lo que caracteriza a las personas que usan obsesivamente su teléfono: la distracción.

En el 2013 hubo reportes de que las lesiones por caminar de manera distraída produjeron un récord de mil 506 hospitalizaciones por emergencia, algo que ha crecido enormemente en proporción a años previos. Otras ciudades, en vez de crear estos carriles, han preferido multar a quienes caminan de manera distraída cerca de las vías del tren, como ocurre en Utah. Lógicamente, en muchas ciudades del mundo, manejar e ir utilizando el teléfono es considerado una infracción.

La evolución de las técnicas de manipulación audiovisual generará nuevas problemáticas en nuestro futuro mundo digital

Ya son familiares y de uso corriente las múltiples opciones que algunas apps y redes sociales nos ofrecen para retocar nuestras imágenes y videos según la emoción que deseemos transmitir o la realidad que queremos filtrar.

Sin embargo, gracias a los avances en los campos de la inteligencia artificial –en específico, las redes neuronales-- y el procesamiento de gráficos, se han desarrollado nuevas herramientas de manipulación de audio y video que permitirán la creación de videograbaciones realistas donde cualquiera podría aparecer confesando cualquier cosa. Trump revelando su pasión por las aguas doradas, Felipe Calderón su alcoholismo o Peña Nieto su analfabetismo. Este es el futuro de las noticias falsas.

Varios equipos de investigación estadounidenses se encuentran capturando y sintetizando los diferentes aspectos audiovisuales de la comunicación humana. Entre ellos destaca la Universidad de Stanford con su software “Face2Face”, capaz de manipular video de figuras públicas como George W. Bush, Putin o Trump y sobreponer en tiempo real palabras nunca pronunciadas, utilizando únicamente una webcam.

Si a lo anterior se le añade un sintetizador de voz, la ilusión de veracidad se duplica. La Universidad de Alabama en Birmingham ha investigado y desarrollado herramientas de alteración de voz en un esfuerzo por diseñar sistemas de autenticación más seguros, pues se ha demostrado que con un audio de 3 a 5 minutos tomado de la radio o de la web un agresor puede sintetizar una voz capaz de engañar humanos y sistemas de seguridad biométricos utilizados por bancos y smartphones.

Como muestra del método para animar imagen --la boca, específicamente-- a partir de una pista de audio la Universidad de Washington elaboró el proyecto Sintetizando a Obama, en el cual los estudiantes tomaron el audio de un discurso de Obama y lo usaron para animar su cara en un video distinto mediante el empleo de redes neuronales artificiales que analizaron, sintetizaron y reprodujeron la cadencia de los movimientos al hablar.

No obstante, las diferentes técnicas aún no están perfeccionadas. Las expresiones faciales no parecen naturales, las voces aún suenan robotizadas, y las luces y las sombras, así como la perspectiva del entorno pueden delatar su fabricación. Pero gracias al avance tecnológico, eventualmente se podrá recrear fielmente el sonido y la apariencia de una persona. Esta sofisticación abre una amplia gama de problemáticas potenciales a nivel individual y global. Un agresor podría suplantar a un familiar o a uno mismo para perjuicio personal, o bien, podría suplantar a algún líder político-militar y desatar un conflicto imprevisto, sin contar los retos periodísticos para mantener la credibilidad.

Existen suficientes pruebas de los estragos de la desinformación. La tecnología tiene el potencial de revolver más el río para ver qué pescadores ganan.