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Estas fotos capturan lo más salvaje, psicodélico y sexy del movimiento hippie

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/08/2017

La contracultura de los 60 creó el prototipo de diversión orgiástica, drogas, sexo, rebeldía, conciencia de protesta y demás. Fue un momento único, quizás el más divertido, pero lamentablemente no logró ningún cambio verdaderamente radical. Lo que queda es solamente la nostalgia de una buena fiesta

Lo que hoy conocemos como el movimiento hippie fue un movimiento contracultural de protesta y libre expresión ligado a la explosión de las drogas psicodélicas a mediados y finales de la década de los 60. La mente maestra detrás de la contracultura, si es que se puede señalar a una persona, es Timothy Leary, doctor en psicología de Harvard, quien empezó a experimentar con hongos y LSD en esta universidad. El LSD y el rock, en conjunto con ideas de libertad, igualdad y paz, generó una serie de eventos emblemáticos como la reunión del Human Be-In en los Polo Grounds de San Francisco el 14 de enero de 1965, de la cual se detonó luego el llamado "summer of love". En la cresta del sunshine acid, los vestidos de flores y las flores en el cabello y en las manos, la rebeldía ante la autoridad y el sueño americano, y la exaltación de la naturaleza, se produjo una especie de retro pagano que se conectaba con corrientes orgiásticas dionisíacas.

Fue el boom de la juventud; pero, pese a una supuesta conciencia política, dicho movimiento no dejó verdaderos cambios, no produjo la revolución que soñaba. Se quedó, de alguna manera, en el viaje, y no logró traducir sus experiencias visionarias en cambios positivos tangibles. Se vivió sobre todo un hedonismo seudoespiritual y una anticipación de una utopía que nunca llegó, porque no logró convertirse en una fuerza política o crear un sistema verdaderamente alternativo. Evidentemente. la clase política de Estados Unidos no permitió esto. Claro que dejó algunas cosas que siguen influyendo a la sociedad hoy en día, como la marca de la psicodelia y los hippies en la conformación del Internet o la consolidación de la espiritualidad oriental que domina la espiritualidad moderna en Estados Unidos.

De cualquier manera quedan fabulosas y excitantes imágenes, sueños de éxtasis y libertad y la nostalgia de un idilio de amor psicodélico. La mayoría de estas imágenes son del Be-In de San Francisco y de Woodstock.

 

El telescopio Hubble capturó una imagen del cometa más lejano jamás avistado (y esto podría ser emocionante)

Algo tiene la distancia física que, aunque en algún plano representa una abstracción, es tan palpable que incluso se experimenta en la piel. Estar físicamente lejos de algo nos resguarda, pero paradójicamente también puede traducirse de forma proporcional en una atracción latente: un largo trecho que nos protege pero a través del cual extendemos un lazo fuerte, a veces nostálgico (otras hasta violento), que termina por vincularnos con ese algo que al parecer se encuentra muy lejos de nosotros. Por todo lo anterior, el simple hecho de pensar en un algo "más lejano", por ejemplo, un cometa, conlleva una carga insinuante, que atrae –o tal vez, hace emanar– emociones complejas.

El cometa C/2017 K2 ha navegado durante millones de años los impensables límites de nuestro sistema solar. Su órbita sugiere que proviene de la Nube Oort, región esférica que, presumimos, guarda más misterios de los que podríamos digerir en una vida. Esencialmente extraño, este cuerpo ostenta una frialdad extrema, de -266°C, y está compuesto de gas y polvo congelados hasta lo pétreo. Su parcial cercanía con el Sol tras una larguísima travesía –actualmente se encuentra a unos 2 mil 500 millones de kilómetros de él– ha provocado que este cometa desarrolle una nube de polvo de más de 120 mil kilómetros de angostura, llamada coma, la cual adorna hoy su núcleo.

Recientemente el telescopio Hubble, uno de nuestros avizores más queridos, logró documentar al C/2017 K2, con su indiferencia azul, y así capturó la imagen del cometa más lejano jamás registrado. Y si bien este éxito astronómico tendrá, supongo, repercusiones en el campo de esta ciencia, también pareciera un buen pretexto para reflexionar brevemente sobre la distancia de los cuerpos físicos y las emociones que esto genera. 

La distancia seduce, calma, arrebata y, también, hace especular. 

 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis